La NASA logra resolver un inesperado problema con la sonda New Horizons

La NASA logra resolver un inesperado problema con la sonda New Horizons

La sonda New Horizons de la NASA ha estado a punto de no poder cumplir su objetivo histórico: el encuentro con Plutón a solo 12.500 kilómetros de distancia del planeta enano. Durante el fin de semana los responsables de la misión perdieron contacto con el aparato durante una hora. Por suerte, lo han recuperado. La NASA ha confirmado que un problema en la New Horizons activó el “modo seguro” del aparato, haciendo perder el contacto durante una hora. Los responsables de la misión han logrado ahora recuperarlo y la sonda volverá a su funcionamiento normal mañana martes 7 de julio. ¿Qué ha sucedido? La NASA asegura que no se ha detectado ningún problema de software ni de hardware, sino un fallo “difícil de detectar” en la secuencia de órdenes al aparato, algo que tampoco aclara muy bien lo ocurrido. En cualquier caso, todo parece que vuelve a la normalidad y el encuentro más cercano con Plutón ocurrirá de momento igualmente el próximo 14 de julio. Ese día la sonda pasará a solo 12.500 kilómetros de Plutón y podrá tomar las mejores imágenes jamás captadas del planeta enano. La New Horizons se encuentra ahora mismo a más de 4.800 millones de kilómetros de distancia de la Tierra. Es decir, las comunicaciones de radio con el aparato, a pesar de viajar las ondas a la velocidad de la luz, tardan en llegar unas 4,5 horas, es decir 9 horas en enviar un comando y recibir respuesta. Los misterios que esconde Plutón son casi infinitos, apenas sabemos nada de este planeta en los límites del Sistema Solar. Hace unos días, la New...
Venus varía de tamaño según el método de medición

Venus varía de tamaño según el método de medición

Las dimensiones del planeta Venus dependen de la longitud de onda luminosa empleada para medirlo, según el artículo que científicos europeos, dirigidos desde la Universidad de Palermo (Italia), publican esta semana en Nature Communications. Los datos se tomaron durante el tránsito de Venus por delante del Sol en 2012. En ese momento detectaron que cuando se medía el radio de Venus (que ronda los 6.100 o 6.200 km, incluyendo el planeta y su atmósfera) con la bandas ópticas (arriba en la imagen) los valores eran entre 70 y 100 km menores que cuando se usaban las bandas de rayos X o ultravioleta extrema (abajo). Fuente:...
Hallan nuevas evidencias volcánicas en Venus

Hallan nuevas evidencias volcánicas en Venus

Los datos de la sonda Venus Express de la Agencia Espacial Europea (ESA), que el año pasado concluyó sus ocho años de observaciones de Venus, acaban de facilitar la mejor evidencia hasta ahora de la presencia de volcanismo activo en este planeta vecino de la Tierra, conocido también como ‘el lucero del alba’. Gracias al canal de infrarrojo cercano de la cámara VMC (Venus Monitoring Camera) se ha podido mapear la emisión térmica de regiones del suelo venusiano a través de una ventana que atraviesa la densa atmósfera del planeta. De esta forma un equipo internacional de científicos planetarios ha detectado cambios en el brillo de la superficie, en imágenes tomadas con apenas unos días de diferencia. «Parece que por fin podemos incluir a Venus en el selecto club de cuerpos del sistema solar con actividad volcánica”, dicen los científicos. “Hemos visto varios sucesos en que una región de la superficie de repente se vuelve más caliente y después se enfría de nuevo”, explica Eugene Shalygin, del Max Planck Institute for Solar System Research (MPS) en Alemania, autor principal del trabajo donde ese exponen estos resultados. Se publica este mes en la revista Geophysical Research Letters. “Estos cuatro puntos calientes están en lo que se sabe, por las imágenes de radar, que son zonas de fallas tectónicas –añade–, pero es la primera vez que detectamos que están calientes y que cambian de temperatura cada día. Es la mejor evidencia hasta ahora de volcanismo activo”. Los puntos calientes están a lo largo de la zona de fallas Ganiki Chasma, próxima a los volcanes Ozza Mons y Maat Mons. Las zonas...
ALMA «pesa» agujero negro supermasivo de una galaxia espiral

ALMA «pesa» agujero negro supermasivo de una galaxia espiral

Prácticamente todas las galaxias tienen un agujero negro supermasivo en su centro. Son mastodontes cósmicos que pueden tener masas de entre millones y miles de millones de veces la masa de nuestro Sol. Calcular dicha masa con precisión ha sido una tarea titánica, sobre todo para las galaxias espiral y espiral barrada. En una nueva y pionera observación, un equipo de astrónomos usó el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) para hacer la primera medición detallada de la masa de un agujero negro supermasivo situado en el centro de NGC 1097, una galaxia espiral barrada ubicada a cerca de 45 millones de años luz de nosotros en dirección de la constelación Fornax. Los investigadores determinaron que esta galaxia alberga un agujero negro 140 millones de veces más masivo que nuestro Sol. En comparación, el agujero negro presente en el centro de la Vía Láctea es un peso pluma, con una masa equivalente solo a unos pocos millones de veces la de nuestro Sol. Para lograr estos resultados, el equipo de investigación encabezado por Kyoko Onishi, de la Graduate University for Advanced Studies (Sokendai) de Japón, calculó con precisión la distribución y el movimiento de dos moléculas -ácido cianhídrico (HCN) y formilo (HCO+)- cerca del centro de la galaxia. Los investigadores compararon estas mediciones de ALMA con varios modelos matemáticos, cada uno correspondiente a una masa diferente a la del agujero negro supermasivo. El resultado más plausible para estas observaciones fue el de un agujero negro de aproximadamente 140 millones de masas solares. Un método similar fue empleado anteriormente con el telescopio CARMA para medir la masa del agujero negro situado...
El VLT descubre CR7, la galaxia lejana más brillante

El VLT descubre CR7, la galaxia lejana más brillante

Utilizando el Very Large Telescope de ESO, un equipo de astrónomos ha descubierto la galaxia más brillante encontrada hasta ahora en el universo temprano, hallando además evidencias de que, acechando en su interior, hay ejemplares de la primera generación de estrellas. Estos objetos masivos, brillantes y puramente teóricos hasta ahora, fueron los creadores de los primeros elementos pesados de la historia, los elementos necesarios para forjar las estrellas que nos rodean hoy en día, de los planetas que las orbitan y de la vida tal y como la conocemos. La galaxia recién descubierta, apodada CR7, es tres veces más brillante que la galaxia distante más brillante conocida hasta ahora. Los astrónomos han teorizado durante mucho tiempo sobre la existencia de una primera generación de estrellas — conocida por los astrónomos como estrellas de población III — que nacieron del material primordial del Big Bang. Todos los elementos químicos más pesados (como oxígeno, nitrógeno, carbono y hierro, que son esenciales para la vida) se forjaron en el interior de las estrellas. Esto significa que las primeras estrellas debieron haberse formado a partir de los únicos elementos que existían antes de las estrellas: hidrógeno, helio y trazas de litio. Estas estrellas de población III habrían sido enormes (varios cientos o incluso mil veces más masivas que el Sol ­— ardientes y efímeras —) y habrían acabado explotando como supernovas después de tan solo unos dos millones años. Pero hasta ahora la búsqueda de la prueba física de su existencia no había encontrado ninguna evidencia clara. Un equipo dirigido por David Sobral, del Instituto de Astrofísica y Ciencias del Espacio, la Universidad...